Educación ambiental para la sustentabilidad

El curso Educación ambiental para la sustentabilidad está orientado por una parte, al desarrollo de competencias genéricas y profesionales del futuro docente para que sea capaz de identificar e intervenir, desde la perspectiva educativa, en la problemática ambiental a partir de la relación sociedad-naturaleza. Con ello se busca aplicar enfoques, conceptos básicos y principios de la educación ambiental, que le permitan valorar la importancia de los recursos naturales a partir de la diversidad biótica y cultural de la entidad y/o la comunidad inmediata para realizar intervenciones educativas pertinentes. Por otra parte, pretende transformar la visión ambiental como un problema a resolver, para entenderlo como un proyecto social que parte de la comunidad inmediata. Como señalan Dieleman y Juárez– Nájera (2008:135) “mejorar el ambiente es mejorarse a sí mismo, y mejorarse a sí mismo es mejorar el ambiente”. De la misma forma, no es ver a la educación como un proceso de traslado de conocimiento, sino como un proceso de participación y diálogo de saberes.


 El curso articula el proceso educativo con situaciones ambientales contextualizadas; de esta manera se constituye en un medio que busca aportar mayor unidad al proceso educativo al vincular la formación y la práctica, convirtiéndose en un proceso integrador del currículum, al abordar los ámbitos de la educación ambiental, la gestión y organización escolar y la investigación educativa, entre otros, para crear ambientes y experiencias que motiven la reflexión-acción, así como generar materiales educativos pertinentes para los alumnos y su contexto socio-económico y cultural, apoyando sus propuestas en acciones de colaboración en los sectores ambiental y educativo relacionados con las escuelas en las que se desarrolla el curso. Es factible que los estudiantes normalistas “asuman la responsabilidad en la formación de los ciudadanos que deben pensar sobre las causas de la crisis y actuar en consecuencia en el ejercicio de su futuro desempeño profesional y en el ámbito de la investigación” (Azcarate, Navarrete y García, 2012:106). Por ello, la labor de los formadores es fundamental para el diseño e implementación de propuestas educativas innovadoras, que permitan comprender la relación entre su entorno inmediato y el medio ambiente global. Las actividades propuestas favorecerán en los estudiantes, la capacidad para seleccionar contenidos y experiencias pertinentes para desarrollar intervenciones en el contexto escolar y/o en la comunidad.